En Bendita Marca, nos unimos a cualquier sarao. Y con Clèrik no fue la excepción.
Cuando entras en su mundo, entiendes rápido que aquí la noche no se improvisa: se construye. Y nuestro papel fue hacer que todo lo que saliera del club tuviera encaje, coherencia y ese punto de chispa que hace que un evento no pase desapercibido.
Nos encargamos de toda la comunicación de sus fiestas, creando carteles que no vivían como piezas aisladas, sino como parte de un mismo sistema visual. Cada evento con su propia personalidad, pero siempre dentro del mismo lenguaje, para que al verlo todo junto, todo tuviera sentido.
Y ese mismo criterio se aplicó al resto de soportes: tarjetas de fidelización, carta y diferentes elementos del club. Todo diseñado para que la experiencia no empezara ni acabara en una sola pieza, sino que se reconociera en cada detalle.